El té: orígenes y virtudes

 

Té negro, verde, blanco, rojo… Hoy día numerosas son las variedades de té que nos envuelven con sus aromas y perfumes tan diferentes. Sin embargo, en el origen de esta variedad, se encuentra una planta sóla: la planta de té. Su nombre científico es la camellia sinensis. Ya sean verdes o negros, todos los tés vienen de la misma planta. Sólo la planta de té produce la bebida favorita de los europeos desde hace 400 años. Crece principalmente en China, India, Sri Lanka y en Japón, en plantaciones inmensas. Para obtener una calidad óptima, solamente se cosechan las dos primeras hojas y los brotes.

 

Hoy día, el té es la bebida más consumida en el mundo después del agua

Es la forma de trabajar y de transformar la hoja, una vez recolectada, lo que va a permitir dar origen a varios tés con tantos sabores y virtudes. 

 

 Tés y Cia

 

Este proceso de fabricación nos llega desde China, donde el té apareció en el siglo VIII. En Japón se utilizó como una bebida tal y como la conocemos a partir del siglo IX, e iba a ser introducida en Occidente alrededor del siglo XVI.

El té es rico en sabor y en sustancias saludables. Es bueno para los dientes ya que contiene flúor, lo cual es muy importante para el esmalte. Los taninos contenidos en el té impiden que los azúcares dañen los dientes. Sin embargo, con el tiempo, el té tiene la tendencia de mancharlos - el té negro más que el verde.

Las virtudes del té no se detienen aquí. Ayuda a prevenir los infartos y los accidentes cerebrovasculares (ACV): el ácido tánico dilata los vasos. Según investigadores japoneses, cinco tazas de té al día disminuyen la mortalidad de un 16%. El té negro fermentado no es tan bueno para la salud como el té verde. Algunos de los polifenoles restantes en el té negro anulan las virtudes del té, sobre todo si agregamos un chorrito de leche: la leche suprime los efectos positivos del té negro ya que contiene proteínas lácticas que impiden a los polifenoles viajar por la sangre y brindarnos sus beneficios.

 

 

 

Los polifenoles tienen un efecto antioxidante y neutralizan los radicales libres que pueden desencadenar cáncer. La cantidad de polifenoles depende de la duración de la infusión. Los polifenoles se liberan de las hojas después de unos 4-5 minutos, lo que hace que el té sea más fuerte. Cuando dejamos la infusión tras solamente 2 minutos, se han liberado muy pocos polifenoles.

El tanino tiene virtudes calmantes para el aparato digestivo. El té alivia en caso de dolor de estómago. Cuidado, el té hace que disminuyan los niveles de hierro, lo cual nos pone algo cansados y sin energía. En caso de anemias, no es que se tenga que prohibir el consumo de té; sin embargo, se recomienda que se consuma sin las comidas, al menos 1 hora antes o después. 

La cultura del té se encuentra en plena metamorfosis. Se prepara de manera diferente según el país y las costumbres; por lo tanto, será más o menos fuerte, caliente o frío, natural o perfumado, e irá acompañado o quizás no, de un poquito de leche.